Construida en un lugar estratégico que domina el río Loir, esta fortaleza inexpugnable protegía la ciudad de Angers. El castillo, cuya construcción fue iniciada en el XI por Foulque Nerra, evolucionó a lo largo de los siglos hasta convertirse en un suntuoso palacio contemporáneo de los siglos XV, XVI y XVII y que a los reyes de Francia, Enrique II y Luís XIII entre otros, les gustaba frecuentar.
Desgraciadamente, este lugar también asistió a los preparativos de la masacre de San Bartolomé.
El orgulloso castillo de los condes de Anjou que al amparo de sus murallas sigue protegiendo la ciudad de Durtal, materializa a la perfección el paso del tiempo de la Edad Media al Renacimiento, y ofrece una verdadera lección de arquitectura.